Durante el curso escolar
2016/2017, nuestro centro participará en el Programa Familias Lectoras. La
justificación a esta participación queda reflejada en estos fragmentos
seleccionados de un documento compartido por la Consejería de Educación.
La lectura y su aprendizaje supone una de las preocupaciones de las
familias, de los docentes y de todos los niños y las niñas en edad escolar,
especialmente en su inicio, ya que de su desenvolvimiento en este aprendizaje
dependerá el éxito o fracaso en su futuro escolar.
La relación que se establezca entre padres, madres con los niños y
niñas va a condicionar no sólo sus reacciones inmediatas, sino también los
aprendizajes posteriores. Tres hitos fundamentales en el ámbito del aprendizaje
temprano:
1. El modo en que las personas adultas quieren lo que enseñan va a
condicionar que el niño o la niña quiera lo que aprende.
2. El hecho de que el cuidador/a desee enseñar al niño y la niña puede
seguirse del querer aprender.
3. Es preciso que el niño/a se
sienta querido/a por quien va a enseñarle.
Estos tres hitos, interrelacionados van a condicionar una actitud de la
que dependerán sus futuros aprendizajes. El apego establecido entre la madre o
el padre y el niño/a va a repercutir en su desarrollo social, emocional y
cognitivo.
Lo que sí parece claro es que el medio social debe estimular los
aprendizajes. Concretamente, el medio estimulante en relación con los hábitos
lectores es el de aquellas familias en las que se valora la lectura, aunque
solo sea porque se le narran cuentos o se le leen historias. Si se considera
que leer es un proceso complejo que consiste en saber descifrar, comprender lo
que se lee, ser capaz de juzgar su contenido y de gustar de la lectura, en él
no solo van a intervenir factores cognitivos y lingüísticos, sino también
ambientales, siendo estos últimos los que van a facilitar la adquisición de la
lectura. La familia es, en este sentido y especialmente en los primeros
momentos del aprendizaje lector, quien ejerce una influencia más directa, entre
otros aspectos, en la motivación por la lectura.
El placer por leer no se despierta de forma automática, sino que supone
un aprendizaje, en el cual toda esta estimulación ambiental, no solo debe estar
disponible sino que debe adecuarse a las habilidades e intereses de los niños y
niñas, encontrándose en esta adecuación el paso fundamental para generar la
motivación necesaria para el aprendizaje lector y el gusto por la lectura. Los
mecanismos que posee la familia son muchos. Por ejemplo, el tipo de interacción
que mantienen padres y madres con los hijos e hijas, lo que va a influir en la
adquisición de habilidades lingüísticas y cognitivas necesarias para la
lectura; o el modo en que los padres o madres acomodan su discurso a las
posibilidades de comprensión de los niños y las niñas; el tiempo que los
progenitores dedican a la lectura y la importancia que dan a esta; el implicar
al niño o la niña en actividades cotidianas como hacer la lista de la compra,
etc. Se puede destacar una actividad que no por sencilla o conocida es menor su
eficacia en este proceso motivacional, como es la narración de historias y
cuentos por parte de la familia.
Sobre la importancia que tienen los factores ambientales y
específicamente los familiares en relación con los hábitos lectores: en un
estudio sobre los factores que podían fomentar el uso de la lectura en casa se
consideraron como variables la clase social, situación laboral, hábitos
lectores de las personas adultas, enfermedades, relaciones con el colegio y
actitudes de madres y padres hacia la ayuda de sus hijos e hijas en casa. Es
decisiva la influencia de estos factores en el hábito lector de las hijas e
hijos. Este apoyo puede eliminar incluso las dificultades de aprendizaje,
dislexia y los problemas de conducta, mejorando la comprensión, la fluidez y el
uso del contexto que pueden presentar los niños y las niñas.
La lectura no debe estar alejada de la vida y son las madres y los
padres el puente que enlaza con la escuela donde, aunque no exclusivamente, se
da el aprendizaje de la lectura. La lectura y su aprendizaje supone una de las
preocupaciones de las familias, de docentes y de todos los niños y las niñas en
edad escolar, especialmente en su inicio, ya que de su desenvolvimiento en este
aprendizaje, muy delicado, dependerá el éxito o fracaso en su futuro escolar.
Esperamos que las actividades
programadas relacionadas con Familias Lectoras, sean un instrumento para
transmitir la pasión por la lectura en el tiempo de ocio y el amor a los
libros.
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